METODOLOGÍA EN PERROS CON PROBLEMAS ANTISOCIALES Y DE AGRESIVIDAD

 

El principal problema en los perros que presentan un cuadro o diagnostico con falta de adaptación social en la mayoría de los casos, es por una mala gestión del estrés, que normalmente va unido al miedo convirtiéndose en un problema emocional por causas justificadas e injustificadas.

 

 

Causas justificadas son las de transmisión genética como la inseguridad, no es lo mismo inseguridad que miedo, lo que ocurre es que los perros que sufren de inseguridad son más propensos al miedo y a las fobias que los perros seguros, los perros seguros también pueden tener miedos por cualquier causa justificada.

 

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Causas injustificadas son las adquiridas por cualquier situación violenta, de acoso, ante una situación de agobio (no poder escapar del frio, calor, hambre, sed y falta de afecto) algunas de estas causas pueden llegar al nivel de huella emocional; la huella emocional se desarrolla en el cerebro del perro formando una o varias redes neuronales que se activan en el momento que está presente el estimulo, por ejemplo acoso con violencia, esta red o redes van cogiendo fuerza y  su activación es cada vez más rápida, haciendo que el perro se desestabilice antes y con mas carga emocional, incluso mucho antes de que el perro se vea sometido al acoso, solo con anticipar (expectativa) que el estimulo se va a producir.

 

 

En estos casos el perro se ve superado por el distres (estrés negativo) este hace que el perro adopte comportamientos antisociales como la huida o la agresión hiperactiva, dando lugar a los  problemas conductuales o antisociales.

 

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El perro no es capaz de gestionar el estrés que le produce su alto nivelel emocional, estando dirigido por su alta emoción y no por su cognición, por consiguiente sus reacciones al estimulo son extremadamente incomodas para el perro, en algunos casos insoportables incluyendo en dicha conducta micción, defecación o ambas, sobre todo  en los casos de huida sin posibilidad. En los casos de agresión, el perro puede lanzar mordiscos al aire, morder varias veces a personas u otros animales pero sin presión (sin hacer heridas de consideración), morder con presión (heridas leves) o con violencia (heridas graves y desgarros).

 

 

Nuestra propuesta en el tratamiento de miedos y fobias, ansiedad por separación, control de la conducta higiénica, hiperactividad, agresividad, intraespecifica y extraespecifica, estereotipias con o sin causas orgánicas, depresión activa, trastornos psicosomáticos etc….. Pasa por darle un enfoque cognitivo emocional.

 

 

Antes de aplicar cualquier tratamiento, es necesario hablar con el propietario y observar al perro su comportamiento ante él o los estímulos que desencadenen el problema a tratar, con esto haremos un diagnostico preciso para posteriormente poner un tratamiento adecuado al sujeto en cuestión, es decir, propondremos un protocolo personalizado para que sea lo más efectivo posible, por ejemplo, un perro con problemas de agresividad dominante hacia personas, no es lo mismo, que la agresividad dominante hacia perros machos o hembras, otro caso,  las conductas estereotipias pueden ser orgánicas o sin causas orgánicas por ejemplo, un perro que se persigue el rabo puede ser por falta de juego (no orgánicas) o por exceso de ansiedad (orgánicas), en el primer caso, solo jugaríamos mas con el perro y, en el segundo caso trataríamos la ansiedad.

 

 

Nuestro entrenamiento o adiestramiento es positivo, emocional prospectivo y prospectivo P.E.P.A. ¿Que quiere decir esto? Que el perro aprende a solucionar sus problemas de una forma positiva, sin collares de ahogo, de púas o eléctrico, por eso no quiere decir que no tengamos que imponer normas, refuerzos negativos y contracondicionamientos, solo que los buscaremos que nuestro perro trate de gestionar su emoción dándole herramientas necesarias para ello, utilizando refuerzos referenciales positivos y negativos y auto adaptativos.

 

 

Los refuerzos referenciales son los que implican voluntad de una conducta determinada, ejemplo de un refuerzo referencial positivo seria, si un perro tiene problemas de agresividad hacia personas y no hacia los perros, nuestro perro cada vez que se cruza con otro perro emite señales de apaciguamiento (girar la cabeza hacia un lado) en este caso, le presentaremos a una persona con un perro, la persona tiene que estar dentro de la distancia social y el perro en la distancia crítica, es muy fácil que el perro gire la cabeza al ver al otro perro, porque siempre lo hace (señales de apaciguamiento), este comportamiento es voluntario, aun con la presencia de una persona, trataremos de ir reduciendo la distancia desde la social a la crítica. El refuerzo referencial negativo, como ejemplo sirve un perro que no quiere caminar con la correa, lo que haremos para emplear el refuerzo referencial negativo seria exponerle a temperaturas un tanto extremas, calor o frio, alejado de una zona de confort, es decir, le podemos exponer al sol a unos metros de la sombra, el perro cuando sienta calor se desplazara a la sombra voluntariamente.

 

 

Con los refuerzos referenciales se emplean situaciones positivas y negativas pero sin castigos o estímulos aversivos, son adaptativos porque permite una adaptación plena al medio que le rodea y prospectivos porque son voluntarios, el perro decide hacer o dejar de hacer.

 

 

Esta sería una primera fase que se intercalaría dentro de la segunda, a pesar que los refuerzos referenciales son prospectivos y voluntarios utilizados en la primera fase no dejan de estar unidos a situaciones condicionadas como la distancias que se manejan para habituar al perro a aceptar el estimulo causante del problema a un bajo nivel emocional, es decir bajamos el nivel emocional para que al perro le sea mas fácil manejar la situación, pero que pasa cuando se presenta el estimulo sorpresivamente en la vida cotidiana? (dando un paseo), que el perro se queda sin herramientas para gestionar el momento y vuelve al problema inicial por falta de gestión emocional.

 

 

La segunda fase y grueso del trabajo  trata que nuestro perro pueda gestionar fácilmente su emoción manejando los niveles emocionales adecuados para conseguir volver a la calma y manejando el control con seguridad en sí mismo. Trabajaremos en niveles medios de emoción donde el perro pueda responder cognitivamente ante el estimulo causante del problema, la conducta generada no es lo más importante sino como y donde está dirigiendo su emoción, tenemos que buscar la situación en el que el perro no emite un comportamiento claro, es decir donde el perro hace una especie de vaivén de la conducta, ese sería el momento que nuestro perro estaría intentando controlar la situación, en ese momento es cuando se interviene haciendo se haga fuerte en el control de la situación.

Pau.

 

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